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COMER ES UN ACTO SAGRADO

En un descanso (almuerzo) de las jornadas de enseñanza de TEMPE CUME que realizo en Caracas junto a mi esposa Sonsire y justo cuando intentaba morder un pedazo de mi emparedado acostumbrado de los sábados, se me acercó una de las instructoras y dijo:

-Ulises, un amigo mío que tiene cáncer va a venir a practicar TEMPE CUME.

Por supuesto que no mordí mi emparedado sino que lo guardé en el mismo sitio donde estaba envuelto. Ella añadió:

-Pero no importa, sigue comiendo. Y yo le respondí:

-No puedo comer así.

-¿Así como? ¡pregunt! ella extrañada.

-Recuerda que nuestras palabras tienen poder, y atraen hacia nosotros la esencia de aquello que pronunciamos.

-¿No entiendo? argumentó ella.

-Es sencillo -continué-, cuando tú hablas de cáncer no solamente te estás refiriendo a simples palabras sino que las palabras mismas se convierten en la esencia de aquello que mencionas. Y como la comida es esencia receptora, puede imprimir en su núcleo, alguna esencia mínima del cáncer.

-¿Cómo?

-Así como lo oyes ¡continua!-. Los científicos a través de la PSICONEUINMUNOLOGÍA ya han demostrado que LA MENTE INFLUYE SOBRE LA MATERIA, y por supuesto, la palabra aún más, porque las palabras antes de ser pronunciadas primero fueron pensadas, y cuando se manifiestan, lo hacen con todo el poder de nuestra intención. Así que cuando tú hablas de la apariencia del cáncer de tu amigo, no solo expresas la apariencia en sí sino que, manifiestas aquí, con tus palabras, la condición real de la esencia de tal apariencia, la cual, puede añadirle ciertos vestigios al emparedado que intentaba comer.

-¡Esa no era mi intención, Ulises! expresó apenada la instructora.

-Yo lo sé dije sin dudar de su buena intención-. Como también sé que la mayoría de las personas hace esto y no tienen mala intención, pero cuando hablan de cáncer, ya la mente tiene codificado que esta apariencia de enfermedad es sinónimo de muerte, y tanto el emisor como el receptor, y las células de ambos, saben que el sonido que produce la palabra cáncer, crea informaciones codificadas de baja vibración que se sellan en los átomos, y allí se quedan, a menos que sean sustituidas por códigos superiores.

-De hecho, esto que digo ya está sustentado científicamente, lo cual es el caso de los experimentos que hizo un eminente japones con el agua: él, simplemente colocó una molécula de agua en una botella y luego le puso una etiqueta que decía Odio, después la congeló, le tomó una fotografía, y cuando la reveló apareció la imagen de un monstruo. Imagínate, solo colocó una etiqueta escrita. Podrás darte cuenta que, cuando se pronuncia, el efecto se manifiesta con mayor fuerza. Por lo tanto te aseguro que, cuando hablaste de la palabra cáncer, inmediatamente impregnaste el ambiente de tal realidad, y por supuesto, tales partículas pudieron impregnar el emparedado que trataba de comer. Y si yo deseo comerlo más tarde, tendré que cambiarle tal vibración por medio de palabras superiores en esencia y substancia.

La instructora me mira sin pronunciar palabra alguna mientras yo continuaba con mi exposición:

-El japonés después tomó esa misma partícula de agua y la hizo bendecir por un monje, luego le tomó una fotografía y apareció la imagen de una joya hermosa. ¿Entonces amiga? ¿Tiene poder la palabra? Claro que la tiene.

-¡Discúlpame Ulises, no fue mi intención!

-Ya lo sé. Sé que tus intenciones fueron excelentes. Sé que quieres ayudar a tu amigo, pero no era el momento indicado para decírmelo. No cuando trataba de morder el emparedado.

-Por eso considero que COMER ES UN ACTO SAGRADO ¡prosegu!-. De hecho, cuando ¡como! me gusta hacerlo en silencio para concentrarme sólo en la comida en plena comunión con ella. Comer es una comunión entre tú y la comida. La conversación con un tercero es un elemento perturbador.

Por otro lado, cuando comamos no veamos televisión, y menos cuando estén pasando noticias desagradables, porque eso es lo que te llevarás no-solo a tu estómago sino a tus millones de células. Si comes en el momento de una discusión, pueden suceder situaciones incómodas como un dolor de est�mago, una indigestión, o algo peor. También es costumbre solucionar problemas en el momento de la comida, esto no es recomendable, así lo aseguro sin ninguna reserva.

-Con todo el respeto del mundo haré una comparación: ¿Cuando una pareja hace el amor aprovecha para solucionar problemas? Claro que no, porque ese es un momento sublime en conexión con la pareja y con Dios. ¿Cómo vamos a dañar ese momento sublime? Te aseguro que si en el momento del acto sexual, alguno de la pareja habla para solucionar un problema, inmediatamente se cortará la magia. Igual sucede cuando se come.

Así que, mi amiga y hermana, cuando veamos comiendo a alguien, dejémoslo que disfrute de su comida. A mí, por ejemplo, no me gusta que me hablen cuando como porque me cortan la comunión que realizo con la comida.

Otra costumbre no recomendable es cuando tú comes y un amigo tuyo te acompaña para que no te sientas solo y empieza a hablarte sin parar de algún tema ¡para entretenerte!, eso es absurdo, porque impide esa maravillosa comunión.

Aclaro, distinto es cuando un grupo de personas se pone de acuerdo para comer y hablan poco y de temas agradables. Eso sí es edificación.

Así que, yo ULISES SANTAMARIA, aprovecho la oportunidad para decirle, desde el amor, a mis amados hermanos, que cuando me vean comiendo, no traten de iniciar alguna conversación porque están cortando mi comunión con la comida, lo cual, para mí, es un acto sagrado.

En otras oportunidades cuando he estado comiendo, alguien se me acerca y dice: ¡Estás comiendo! Ahora voy a aprovechar la oportunidad para hablarte!. Por supuesto que yo dejo de comer, y la persona insiste: ¡No te preocupes, come mientras yo hablo!. Y resulta que eso es imposible, no se puede comer sin comunión. Y la comunión es: Comer en silencio y en plena paz. He allí un nuevo paradigma dentro de la sociedad de esta parte del mundo, porque creo, que en otras culturas es así. Y no olvidemos: SOMOS LO QUE COMEMOS Y LA FORMA COMO LO HACEMOS.

Comer no es solo llevar la comida a la boca. Comer es darle las gracias a Dios por permitirnos disfrutar de ese placer. Comer es conectarse con la esencia de los alimentos, es agradecerles a ellos que se presten para alimentarnos, y eso no se puede hacer mientras comemos y hablamos incoherencias. Mejor es comer y hablar poco con temas armónicos. Sublime es comer sin hablar. Más sublime es el silencio en comunión con ellos.

Cuando comemos, permitimos la entrada de alimentos a nuestro Templo Interno. ¿Deseamos basura para nuestro Templo Interno? ¿Le daréamos basura a nuestro Yo Interior?

Dicho de otra manera: ¿Llevaráamos una gran cantidad de basura y la lanzaréamos en la sala de nuestro hogar? ¡Claro que no! ¡Eso sería absurdo! Muy bien, cuando comemos y hablamos incoherencias, estamos echando basura en nuestro interior. Si comemos y hablamos poco con dulzura y armonía, recibiremos pinceladas de Dios. Si estamos en silencio y en comunión, Dios mismo estará en nuestra propia esencia.

Así que, si deseamos enviar paz y dulzura a Nuestro Interior, hagamos que EL ACTO DE COMER SEA SAGRADO PARA NUESTRAS VIDAS, porque ciertamente, COMER ES UN ACTO SAGRADO.

PD: Recordemos siempre que Dios nos ama.
Con Amor Eterno
Desde Siempre y por Siempre
En Todo Nivel y Tiempo

ULISES SANTAMARÍA
Creador del TEMPE CUME

NOTA: Si va a sacar copia de estos mensajes, sugerimos que lo haga junto a la consecutiva información.

En 1995, Ulises Santamaría queda paralítico, motivado a una hernia discal después de levantar gran cantidad de peso. Desde ese momento comenzó a vivir una verdadera odisea, donde a través de experiencias personales muy intensas y conectado con su Parte Interna, logró caminar sin operarse ante el asombro de las personas que lo rodeaban y así creó el Arte Sanador TEMPE CUME.

Luego creó la Terapia ENVÓKER, la Psicoterapia RAE, el Drenaje ENDHORVI, la técnica MERKSER, la autoterapia AUTHER, la terapia DUAL, que también son Técnicas y Terapias de Sanación acordes a la vibración actual del Planeta. Es por eso que la misión de Ulises consiste en difundirlas al mundo entero. Por tal motivo, actualmente está formando instructores y terapeutas de las mismas.

Es autor de los libros de autoayuda: 1.- El Maestro Avioletado. 2.- El éxito radica en el cambio de Consciencia. 3.- El Maestro Interno. 4.- TEMPE CUME. 5.- El Amanecer. 6.- El perdón ya no tiene razón de ser, hasta el momento.

Actualmente Conduce y Produce el programa de televisión ¡TEMPE CUME!, que se transmite por LATELE, canal de cobertura nacional e internacional.

www.tempecume.com.ve Telf.: 0414 433.5923. ulises@tempecume.com.ve

 

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